El cashmere

 

El cashmere que empleamos  proviene de selectas granjas ubicadas en las estepas de Mongolia. Sólo ahí se dan las temperaturas suficientemente frías  y secas que  necesitan las cabras para  que el pelo crezca largo y suave.  Seleccionamos el pelo  más largo y fino  de las  cabras para obtener una calidad óptima y comenzar nuestra aventura como fabricantes. El primero de  los 20 procesos que hay que realizar  hasta que los jerséis lleguen a nuestras tiendas.  La minuciosidad en el proceso de elección de las fibras es fundamental, ya que de esta selección depende el resultado final de las prendas una vez confeccionadas.

Producción

Al contrario de la creencia general de que el cashmere “Cuando mas gordo mejor”, la calidad de una prenda de cashmere depende en un 90% de la longitud, pureza y grosor de las fibras elegidas y como en todas las demás materias primas, mientras mejores sean estas, más caras son…

El grosor de una prenda de cashmere se basa únicamente en la galga que se elija para tejer esta y en el número de cabos de dicha prenda. Aunque no es mejor mientras mas gorda, sino más abrigada.

Tras mucho trabajo e investigación,  hemos aprendido la mejor manera de tejer y teñir el cashmere, la fibra natural más aislante, resistente y deliciosa que conocemos.  Es por esto, que nuestras prendas de punto no son solo ligeras y suaves, sino que conservan la forma y la calidad de la prenda durante  muchos años.

Cuidados de las prendas

Lavado a mano:  Introducir la prenda en agua tibia y añadir una pequeña cantidad de champú.  Escurrir suavemente el exceso de agua, estirar el cashmere  mientras está todavía húmedo y secar sobre una superficie plana.

Lavado a Máquina: Utilizar solamente si la máquina tiene lavado a mano o ciclo delicado. Usar un centrifugado corto. NUNCA utilizar secadora. Estirar mientras la prenda esté todavía húmeda dejándolo secar en una superficie plana.